Entrena en la ciudad

Cinco formas de hacer ejercicio en la ciudad sin darte cuenta

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En el transcurrir diario por la ciudad hay pequeños gestos que podemos hacer para sumar a nuestro global de actividad física diaria. Van a ser actividades que no requieren de grandes esfuerzos, pero que sumadas suponen un aumento de nuestra actividad física diaria. El simple hecho de no coger el ascensor o ir andando a los sitios nos mantendrá más activos y sanos.

Vamos a dar un repaso a cinco actividades que puedes realizar fácilmente a diario por la ciudad y que van a suponer un incremento diario de actividad física. Hacer más ejercicio al cabo del día conlleva una activación de los músculos, que evitan que nos atrofiemos y aparezcan dolores; una mayor quema de calorías, algo que nos viene bien para controlar el peso y un bienestar a nivel emocional. Todo son ventajas, ¡a moverse!

Bajarse una parada antes del metro o bus

Esto es algo que me encantaba hacer cuando trabajaba los veranos en Madrid. Me bajaba una parada antes y así me deleitaba con la ciudad: miraba las tiendas, el paisaje, la gente, conocía nuevos rincones…y de paso desperezaba a las piernas. Los médicos aconsejan andar 30-50 minutos diarios. Si tanto en el camino de ida como en el de vuelta paramos antes, estamos ayudando a conseguir esa cifra.

Decir adiós al ascensor y hola a las escaleras

Os animo a que dejéis de utilizar el ascensor o las escaleras mecánicas. Subir escaleras es un ejercicio estupendo para tonificar las piernas. Si cada día tenemos que subir y bajar 3-5 pisos, más las escaleras del metro o las que nos vamos encontrando, al final sumaremos una buena cantidad.

El primer día notaremos como nuestra respiración es agitada. Es normal, nuestras piernas y corazón no están acostumbradas a ese esfuerzo. Pero con el paso de los días notarás como apenas te cuesta trabajo y como los músculos de las piernas están mas tonificados. En un día normal se pueden subir y bajar de 200 a 500 escaleras, si multiplicamos eso por 7 días a la semana: 1400-3500 escaleras, una cantidad nada despreciable que se puede equiparar a una sesión en el gimnasio.

Ir andando a hacer la compra

Para hacer grandes compras vamos a necesitar el coche, pero para compras diarias como el pan, periódico, fruta y similares, podemos ir andando a las tiendas de nuestro barrio. Aquí lo bueno no es solo andar, sino que cargar con las bolsas de la compra supone un extra de actividad física. Si a esta salida a comprar le sumamos subir las escaleras, ya tenemos otra actividad más.

Coger la bici para desplazamientos sencillos

Cuando te acostumbras a coger la bici para desplazarte por la ciudad, al final acaba siendo más cómodo que coger el coche al no tener que pensar en el aparcamiento ni en los atascos. Los desplazamientos sencillos en los que no tenemos que cargar con cosas, simplemente queremos llegar de un punto a otro, son geniales para hacer ejercicio sin apenas darnos cuenta.

Os voy a poner un ejemplo como el anterior de las escaleras. Imagina que 4-5 veces por semana sales de casa para ir al trabajo, al gimnasio, a ver a algún amigo, a tomar café…y utilizas la bici para desplazarte. Probablemente el trayecto de ida y vuelta no sumen más de 2 kilómetros, algo muy factible. Al cabo del año tu cuentakilómetros marcará 400-500 kilómetros, una distancia que igual nunca te habías planteado superar, pero que fácilmente la puedes hacer.

Pasear por la ciudad o pasear a tu perro

Andar es un ejercicio estupendo, pero si le buscamos un aliciente, mejor que mejor. Yo siempre intento salir a pasear por la ciudad una vez a la semana y si voy de visita a otras ciudades, no se me ocurre mejor forma de conocerla que andando, así no se me escapa nada y vivo más intensamente la ciudad. Todavía recuerdo mi visita a Barcelona, pude estar 5 horas diarias andando, pero valió la pena.

Los que tengáis perro también tenéis un aliciente. El salir a pasearlo puede conventirse en vuestro momento “fitness” del día. Ir al parque con nuestro perro y dar un largo paseo le vendrá muy bien a él y a nosotros. Y para los más atrevidos, también podéis salir a correr con vuestro perro. No os preocupéis por el cansancio de vuestra mascota, probablemente acabemos nosotros más extenuados que él.

Imágenes | WanderingtheWorld, Jekkone, dawe2k5