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Comer bien en un aeropuerto y no morir en el intento

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 Airport Restaurant

A menudo comer fuera de casa se convierte en una dificultad si queremos mantener un nivel saludable en nuestra dieta. Es fácil toparse con demasiadas tentaciones y hay que mantener una buena fuerza de voluntad para seguir comiendo sano también cuando viajamos.

En el aeropuerto es fácil que pasemos muchas horas de espera: vuelos retrasados, tiempo para embarcar, facturar… y más precisamente en estas fechas navideñas que aumenta el número de viajeros, así que es fácil que llegue el momento de comer y ¿qué opciones encontramos para comer sano?. A pesar de ser Navidad y tener un viaje en avión podemos seguir cuidándonos.

Te aseguro que es posible comer sano y mantener una dieta equilibrada también en un aeropuerto. Lo consigo siguiendo algunas indicaciones fáciles:

Planificación: como antes de salir o llevo algo de casa

Sabiendo a qué hora tenemos que estar en el aeropuerto y la hora aproximada de salida de nuestro vuelo solo hay que planificarse bien para comer antes de salir. Suelo tomar siempre un aperitivo o un bocado, al menos, para llegar al aeropuerto sin hambre, y así evito caer en una tentación rápida.

Otra opción excelente que intento mantener es llevar encima una pieza de fruta o incluso algunos frutos secos, muy útiles para matar “el gusanillo” en la cola de facturación o mientras espero. Eso sí, antes de pasar por el control de seguridad, claro.

Además, comiendo algo antes de salir sirve para coger el avión sin sufrir la necesidad de comer “cualquier cosa”, teniendo en cuenta la limitada oferta gastronómica de la compañía aérea de turno. La comida habitualmente está muy procesada, alta en sales, grasas y, sobre todo, conservantes. Nada sano y poca variedad. Si es un vuelo corto siempre intento no tomar nada de comida en el vuelo.

Mucho líquido y alejado del fast food

 Airport fast food

Es importante estar bien hidratado para tener un buen vuelo. Es una recomendación habitual e intento cumplirla. Bebo siempre antes de subir o al menos llevo una botella de agua o bebida isotónica, que también me evita pasar un hambre excesiva, sobre todo si ya llevamos demasiado tiempo en el aeropuerto esperando para embarcar. Si no tengo la opción de comprar algo de beber, por falta de tiempo o de opciones asequibles en las tiendas tras el control de seguridad, suelo pedir agua o una infusión a bordo.

Por supuesto, una vez en el aeropuerto es habitual encontrarse con restaurantes de comida rápida. La opción cómoda, fácil y, a menudo, barata. Pero me mantengo alejado de estos sitios, por muy bien situados que estén, aunque el olor intente seducirme, suelo huir. Y reconozco que he caído alguna vez, no es fácil, pero solo he conseguido comer más de lo que me apetecía, con una consiguiente digestión pesada y sufrirla en pleno vuelo.

Recurre de la ayuda de tu smartphone

 Foursquare en aeropuerto

Algo que siempre me resulta muy útil si tengo que pasar algunas horas inesperadas en el aeropuerto, es recurrir a mi smartphone con conexión a internet. Por suerte, hay unas aplicaciones móviles de lo más útiles para localizar los sitios para comer y el tipo de comida o menús que ofrecen. Algunas de las que suelo usar son:

  • Yelp: una aplicación ideal para encontrar todo tipo de restaurantes, con recomendaciones de otros usuarios, muy extendida y muy completa. Es una opción a tener muy en cuenta también en aeropuertos.
  • 11870: es otro servicio similar muy popular en España. Una buena recopilación de lugares con opiniones, fotos y vídeos de cualquier lugar del mundo.
  • Foursquare: Basta con hacer el “check-in” virtual para que rápidamente la aplicación muestre resultados de locales de todo tipo a tu alrededor con los “tips” de otros usuarios. Sin duda, lo más valioso e interesante en estas situaciones. Es fácil descubrir opiniones y consejos de otros para tomar una decisión y, por supuesto, también intento aportar mis “tips” que pueden ser prácticos para otros viajeros en las mismas circunstancias.
  • TripAdvisor: es otra popular aplicación que sirve para decidir dónde comer, además de alojamiento, ocio… Como suele ser habitual, lo más útil es leer los comentarios de otros usuarios y descubrir pistas para evitar caer en el sitio menos apropiado o seguir recomendaciones para descubrir los mejores sitios para comer. A menudo encontramos más advertencias que recomendaciones, pero son útiles.

Comer sano en el aeropuerto y no morir en el intento es posible, tan fácil como proponérselo. Aunque todo depende de la fuerza de voluntad. Un aeropuerto y un viaje es un momento propicio para “saltarse” cualquier tipo de dieta, demasiadas tentaciones… pero intento no hacer nada que no haría habitualmente. Y tú ¿qué otras opciones conoces para comer sano en un aeropuerto?

Fotos | David McKelvey y WordRidden